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Tensión y denuncias en un colegio de Berazategui: familias exponen graves fallas edilicias y de seguridad tras un incidente eléctrico

Este 11 de marzo, una falla en la instalación del Instituto San Justino derivó en escenas de pánico. Los padres aseguran que las vías de evacuación estaban obstruidas y que el establecimiento presenta condiciones precarias desde el primer día de clases.

La jornada escolar en el colegio San Justino de Berazategui se transformó en un escenario de caos y angustia. Lo que comenzó como un cortocircuito en el sistema eléctrico desencadenó una reacción que expuso las profundas deficiencias que los tutores venían advirtiendo desde el inicio del ciclo lectivo el pasado 2 de marzo. Ante el sonido de los estruendos y los gritos de los alumnos, los adultos presentes decidieron intervenir para garantizar la integridad de sus hijos.

​El momento de mayor dramatismo se vivió en el acceso principal. Según los testimonios, el personal no lograba hallar las llaves del portón, lo que generó un embudo de desesperación. Ante la imposibilidad de una evacuación fluida, los padres forzaron la entrada para retirar a los alumnos. La salida se produjo sin el debido registro legal, ya que no se exigió la firma de actas de retiro ni verificación de identidad.

​Irregularidades desde el primer día

​Los testimonios de las familias revelan que las falencias comenzaron con la inauguración del ciclo lectivo:

  • Alimentación precaria: Durante la primera jornada de jornada extendida, los alumnos debieron comer en el piso por falta de mesas y un comedor habilitado. Al día siguiente, la situación no mejoró sensiblemente: los padres denunciaron que no se les calentaba la comida a los chicos y que los talleres prometidos no estaban preparados por falta de personal contratado.
  • Riesgos edilicios: Se detectó la presencia de agua en los pisos de cerámica debido a una mala instalación de los aires acondicionados, provocando incluso que una directiva estuviera a punto de caerse. Además, se constató que la bomba de agua está al alcance de los niños, protegida apenas por una placa de durlock sin atornillar, lo que permite el acceso directo a la conexión térmica.
  • Falta de insumos de seguridad: En una inspección ocular realizada por los padres, se contabilizaron apenas tres matafuegos para más de quince aulas y se confirmó la ausencia total de un plan de evacuación.

​Falta de respuestas oficiales

​La comunidad educativa denunció una actitud evasiva por parte de las autoridades. Según relatan, la directora se habría negado inicialmente a recibirlos alegando que la reunión era un invento de los padres. Posteriormente, a pesar de haber mantenido un encuentro, la institución se negó a entregar el acta de la reunión firmada, bajo el argumento de que el personal estaba ocupado.

​Frente a este panorama, que incluye el antecedente del extravío temporal de dos niños y baños inhabilitados en los pisos superiores, las familias exigen una inspección técnica urgente. La respuesta que habría brindado el dueño del establecimiento, vinculando la calidad del servicio al valor de la cuota pagada, no hizo más que profundizar el malestar de una comunidad que teme por la vida de los menores.

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