En un operativo conjunto que generó conmoción en el barrio, personal de Zoonosis Quilmes, con el apoyo del reconocido activista Fernando Pieroni, desbarataron un centro de rituales ubicado en la calle Bernardo de Irigoyen al 1100. En el lugar, se encontraron diversos animales en condiciones deplorables, hacinados y destinados a ser utilizados en ceremonias de sacrificio.
La intervención se dio tras una serie de denuncias vecinales que alertaban sobre ruidos y olores nauseabundos provenientes de la propiedad. Al ingresar, los rescatistas se encontraron con un escenario desgarrador: aves, cabritos y otros animales pequeños encerrados en jaulas diminutas, sin acceso a agua ni alimento, esperando un destino fatal bajo prácticas que violan sistemáticamente la Ley 14.346 de Maltrato Animal.

Fernando Pieroni, quien participó activamente en la logística del traslado, detalló la crueldad del hallazgo y celebró que se haya podido actuar a tiempo para salvar la vida de los ejemplares que aún permanecían con vida. «Logramos sacar a los animales de ese infierno. Ahora están a resguardo, recibiendo atención veterinaria y en camino a santuarios donde conocerán la libertad», expresaron desde el equipo de rescate.
El templo, que operaba en pleno corazón de Quilmes Oeste, quedó bajo la lupa de la justicia. Las autoridades municipales labraron las actas correspondientes por infracciones a las normas de salubridad y maltrato animal. Los animales rescatados ya se encuentran fuera de peligro, mientras los vecinos exigen que el lugar sea clausurado definitivamente para evitar que estas prácticas sangrientas se repitan en el barrio.















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