De acuerdo con un relevamiento publicado por la cuenta de X Rankings de Argentina (@ArgenRanks), elaborado a partir de datos oficiales y estadísticas sobre hechos delictivos, estos son los barrios porteños que registran mayores niveles de inseguridad. El listado busca ofrecer una referencia general.
- Constitución. Encabeza la nómina debido a la elevada frecuencia de hechos punibles registrados en las estadísticas oficiales y en los reportes de los vecinos. La masiva circulación de pasajeros en las inmediaciones de la terminal ferroviaria y los nodos de transbordo genera condiciones propicias para la perpetración de robos calificados, hurtos y episodios de violencia urbana.
- Balvanera. La alta densidad poblacional y la intensa actividad comercial en la zona de Once configuran un escenario con recurrente incidencia de delitos contra la propiedad. Los arrebatos y la modalidad de arrebato callejero representan la principal problemática en las adyacencias de las estaciones de tren y del trazado del subterráneo.
- La Boca. El mapa delictivo del distrito exhibe una clara disparidad entre el circuito turístico de Caminito y los sectores residenciales. Fuera de las arterias monitoreadas para los visitantes, se registra un incremento de asaltos y hurtos, especialmente tras el atardecer.
- Barracas. Por su amplia extensión territorial, presenta realidades contrapuestas según la cuadrícula. Mientras que los sectores comerciales mantienen relativa normalidad, las áreas industriales y los pasajes perimetrales registran menores niveles de patrullaje preventivo y un aumento de hechos delictivos durante la franja nocturna.
- Retiro. La concentración de personas alrededor de la estación terminal de ómnibus y las cabeceras ferroviarias propicia la comisión de robos y hurtos bajo diversas modalidades, afectando de manera constante tanto a residentes como a transeúntes.
- San Telmo. A pesar de su relevancia turística y gastronómica, los reportes vecinales y comerciales advierten sobre un
incremento de arrebatos en las calles secundarias y en los corredores donde disminuye el flujo peatonal nocturno. - Monserrat. Registra un importante movimiento administrativo y judicial durante el día, pero la marcada desocupación de las arterias al finalizar el horario laboral favorece la concreción de delitos contra la propiedad en la vía pública.
- Nueva Pompeya. La escasa iluminación en sectores fabriles y el marcado descenso de la actividad comercial durante la noche consolidan a la inseguridad como una de las principales preocupaciones en el territorio.
- Parque Patricios. Pese a los procesos de reconversión urbana e instalación de polos tecnológicos, persisten áreas periféricas que registran ingresos delictivos recurrentes cuando baja la circulación en la vía pública.
- Villa Lugano y Bajo Flores. Ubicados en la comuna sur de la Ciudad, enfrentan complejos desafíos de contención socio-estatal y prevención del delito, con sectores focalizados que registran robos a mano armada y hechos de violencia urbana.















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