La instrucción penal preparatoria en el Departamento Judicial de La Matanza sumó dos trágicos expedientes en las últimas horas tras confirmarse los asesinatos de un oficial superior de la Policía Bonaerense y de un conductor de aplicación de viajes, ocurridos en las localidades de Villa Dorrego y Rafael Castillo. El primero de los hechos cobró relevante impacto institucional al confirmarse la aprehensión de uno de los imputados, quien al momento del suceso se encontraba bajo el régimen de prisión domiciliaria con monitoreo electrónico mediante tobillera.
El primer hecho bajo investigación se produjo en la arteria Apipe, entre Obligado y Zufriátegui (Villa Dorrego), donde el comisario Fernando Ponce circulaba de franco de servicio junto a su hija a bordo de una camioneta Ford EcoSport. Al ser interceptado por cuatro sujetos armados con intenciones de despojo, Ponce procedió a identificarse como personal policial, desencadenándose un intercambio de disparos. El funcionario sufrió un impacto de proyectil en la región abdominal que le produjo la muerte previo a su ingreso a la Unidad de Pronta Atención (UPA) del kilómetro 29.
Horas más tarde, las diligencias policiales permitieron la localización de un sospechoso herido en el Hospital Paroissien, identificado como Alexis Lobo (19). Pese a intentar sostener una coartada sobre un supuesto ataque en su domicilio de Laferrere, las cámaras de seguridad y el cotejo de prendas de vestir lo ubicaron en la escena del crimen. Además, el imputado mantenía colocada la tobillera electrónica correspondiente a un proceso penal previo. La causa quedó radicada en la UFI Temática de Homicidios y el Juzgado de Garantías N° 5 de La Matanza, imputándose a los tres prófugos restantes la presunta comisión de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda, criminis causa y portación ilegal de arma de guerra.
En un expediente paralelo instruido en la localidad de Rafael Castillo, resultó víctima Lucas Ezequiel Olivera (39), chofer de una plataforma de movilidad. Olivera acudió a un pasaje a trasladar a un usuario que resultó ser efectivo del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Al ser abordados por cuatro delincuentes, el agente del SPB repelió el asalto con su arma reglamentaria, resultando el conductor con heridas punzocortantes de carácter letal que le provocaron el deceso tras ingresar al Hospital Kirchner.
Ambos sucesos reavivan el debate técnico-legal sobre la tasa de punibilidad y reincidencia en el distrito más poblado de la provincia. Según los registros estadísticos del Ministerio Público respecto a los índices de criminalidad, La Matanza encabeza los registros de violencia con 147 víctimas de homicidio doloso consolidadas en el último período anual, de los cuales 22 hechos fueron tipificados como homicidios en ocasión de robo (artículo 165 del Código Penal), representando cerca del 20% del total de este tipo de delitos investigados en toda la Provincia de Buenos Aires.














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