Lo que debía ser una jornada de alegría y celebración terminó de la peor manera posible. Un festejo de Carnaval se transformó en una escena de terror cuando un hombre, que circulaba en su moto junto a su hijo pequeño, sufrió un accidente fatal que le costó la vida de forma instantánea. El hecho, que dejó conmocionada a toda la comunidad, ocurrió en medio de los movimientos propios de las festividades callejeras.
Un hombre de 36 años, identificado en varios medios como Federico Martínez, circulaba en moto con su hijo de 11 años. Iban camino a pescar, por barrios de Solano, partido de Quilmes. En la zona se estaba organizando un desfile de murgas o «Fabucorso» (un corso barrial autogestivo, sin autorización municipal).
Los vecinos/organizadores cruzaron una soga (o cable/cuerda) de vereda a vereda para cortar el tránsito vehicular y permitir el paso de las murgas. La soga no estaba señalizada adecuadamente (sin carteles, trapos o luces visibles). El motociclista impactó a velocidad contra la soga, que le dio de lleno en el cuello, provocándole una herida gravísima (descrita como degollamiento o decapitación en la mayoría de los medios locales). Murió prácticamente en el acto en el lugar. El hijo cayó de la moto, sufrió heridas leves y fue atendido por personal médico; está fuera de peligro.













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