Una cinematográfica persecución policial que atravesó dos municipios bonaerenses culminó con la desarticulación de una banda criminal especializada en cometer entraderas en el partido de Quilmes. El operativo, que incluyó un intenso despliegue por tierra y el seguimiento en tiempo real a través de las cámaras de seguridad, permitió la captura de los sospechosos tras un violento intento de fuga.
La secuencia delictiva se inició cuando la organización interceptó a una víctima bajo la modalidad de entradera en suelo quilmeño. Tras hacerse con un botín de valor, los delincuentes emprendieron una veloz huida a bordo de un vehículo. La inmediata alerta al sistema de emergencias y el rápido accionar del Centro de Monitoreo Municipal de Quilmes permitieron identificar el rodado en fuga a través de los lectores de patentes, iniciándose un operativo cerrojo inmediato.
Lejos de acatar la orden de detención de las patrullas, los malvivientes aceleraron a fondo, cruzando los límites del distrito e ingresando a un municipio vecino en un intento desesperado por perder a los efectivos. La persecución, que incluyó maniobras evasivas de altísimo riesgo para los peatones y automovilistas, requirió una estricta coordinación interjurisdiccional entre las fuerzas de seguridad de ambas localidades.
Finalmente, acorralados por el despliegue policial, los delincuentes perdieron el control del vehículo o se vieron obligados a detener su marcha, momento en que los uniformados lograron reducirlos y proceder a su inmediata aprehensión. En el interior del auto se secuestraron armas de fuego, herramientas habitualmente utilizadas para forjar accesos domiciliarios y los elementos de valor que habían sido sustraídos a la víctima poco antes.
Los detenidos quedaron a disposición de la justicia bajo los cargos de robo agravado por el uso de armas, en poblado y en banda, resistencia a la autoridad y de manera asociada a la investigación de otros hechos similares ocurridos recientemente en la zona sur. Los investigadores sospechan que esta estructura delictiva es responsable de una ola de asaltos comando que mantenía en alerta a los barrios residenciales de la región.













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