En la previa al partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales de la Copa del Mundo 2026, comenzó a circular por redes sociales un video en el que se lo ve a Erling Haaland en primer plano, y la voz en off de unos periodistas que lo entrevistan. Según los subtítulos en español que el video tiene incorporados, le preguntan por su favorito en este duelo. Luego de decir que tiene debilidad por Messi, menciona que Argentina tiene una oportunidad de ganarle al país que “hoy ocupa su territorio de forma ilegítima”. Si bien el video es real, los subtítulos en español son inventados.
El goleador de Noruega no habla ni de Messi ni del partido de la selección ni de la ocupación en las Islas Malvinas. El sitio Chequeado, además de publicar el video original, pasó el audio para desgravar y traducirlo al español. “Haaland reconoce que está completamente agotado tras la temporada y el Mundial, y deja entrever que tomará medidas para recuperarse antes de la próxima campaña, aunque sin dar detalles concretos. Luego cambia de foco y cuestiona criterios arbitrales: menciona una jugada de Elliot Anderson para señalar que, si eso se considera falta, a él deberían sancionarle muchas más, ya que recibe golpes y empujones constantemente que, según su visión, no se cobran con el mismo criterio.” El truco de esta fake news es utilizar un texto falso sobre un idioma inaccesible para el perfil de usuario al que se destina la noticia.
La publicación realizada por la cuenta @sanataysarasa tiene 2.6 millones de visualizaciones y 20 mil compartidos solo en X. Además tuvo 928.150 visualizaciones en YouTube. Si bien en la descripción del canal se aclara “Memes, registros documentales, videoclips, todo lo que venga más que nada sobre la actualidad argentina.”, a la hora de scrollear esto no es visible y a muchas personas se les escapa este contexto. Las cuentas de «sátira» o memes aprovechan contextos de altísima atención pública para encontrar usuarios desprevenidos o que buscan certificar sus propias creencias. Claro, es atractivo que una figura internacional se posicione a favor de Argentina en un conflicto político de este tamaño, entonces el reflejo automático es validar la noticia sin dudar de la fuente.
La desinformación no requiere necesariamente de deepfakes complejos hechos con inteligencias artificiales indetectables; basta con una edición tradicional de subtítulos falsos montada sobre una barrera idiomática para engañar a miles de personas que dejaron sus comentarios de apoyo al noruego. Incluidos algunos medios que publicaron la noticia sin verificar. Las redes sociales permiten y premian estos contenidos bajo la etiqueta de «humor o parodia», pero el algoritmo no distingue si el usuario final entendió el chiste o se creyó la mentira. La mayoría de las personas consumen decenas o cientos de publicaciones por día, detenerse a verificar implica frenar ese ritmo y además obliga a la audiencia a hacer el trabajo periodístico de validar la información. Frente a esto, la reacción habitual es aceptar el contenido y seguir adelante.

En este caso la entrevista al jugador existió y su voz es real, lo que dificulta reconocer el engaño en sus dichos. Al encontrar notas o videos de este estilo, lo mejor es revisar inmediatamente la cuenta que lo sube. Puntualmente en este caso, Twitter ofrece la opción de activar los subtítulos automáticos que muestran una traducción bastante aproximada al audio real. No hace falta ser un experto en ciberseguridad, la observación atenta sigue siendo una barrera efectiva contra la desinformación masiva.












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